¿Debemos comer la fruta antes o después de las comidas?

Ya sabemos que comer frutas es muy saludable, nos aportan muchas vitaminas, fibra, minerales, agua para mantenernos hidratados; pero así como cuando nos preguntamos si es mejor tomarla en jugo o comerla completa, también nos puede surgir la duda de cuándo comerla.

Así que cuál es el mejor momento del día para comer frutas y más especificamente, es preferible comerlas antes o después de las comidas. Porque si queremos mantener control sobre lo que comemos, ya sabemos que las frutas aportan bastante fructosa, lo cual tiene ciertos efectos en el organismo. Así que mejor sepamos cómo interactúa esto con las otras comidas.

También te puede interesar: Açaí: La fruta del Amazonas para perder peso

¿Cuándo es mejor?

Vayamos al grano; el mejor momento para tomar las frutas es con el estómago vacío, es decir, como primera comida de la mañana; como un tentempié o como entrada a las comidas.

¿Por qué es mejor así?

Las frutas se digieren con mucha rapidez, por eso son los alimentos que proporcionan energía de la manera más inmediata.

Si se comen solo, se mantienen poco tiempo en el estómago; pero si se consumen después de las comidas con carbohidratos y proteínas, deben esperar su turno para ser procesados.

Durante el proceso digestivo, las proteínas son más lentas de digerir que los carbohidratos complejos y mucho más que las frutas.

El problema surge cuando la fruta comienza a fermentarse en el estómago, lo que aumenta la temperatura intestinal y la necesidad de aumento de la irrigación sanguínea. Todos estos factores pueden favorecer a la proliferación de bacterias desfavorables.

En otras palabras, la sobrecarga del sistema digestivo ralentiza el proceso, no se aprovechan los nutrientes y vitaminas como deberían, y además puede causar enfermedades estomacales e intestinales.

Siempre hay una excepción a la regla

Si este es el caso de la mayoría de las frutas, siempre hay unos alimentos rebeldes que no siguen los pasos de su grupo alimenticio.

Y esto es una fortuna para nosotros, ya que podemos aprovechar las características de ciertas frutas que sí pueden ser consumidos con o después de las comidas ya que de hecho ayudarán a la digestión.

Este es el caso de la piña, la manzana y la papaya. Por un lado, la manzana favorece la digestión de los alimentos que contienen almidones; mientras que la piña y la papaya ayudan al procesamiento de las proteínas, gracias a unas enzimas llamadas papaína y bromelina.

También te puede interesar: ¡No botes la cáscara! cuatro tés frutales para adelgazar

También podemos aprovechar los cítricos como la naranja y el limón para cocinar o acompañar alimentos como carnes y pescados. Los cítricos favorecen la creación de un estado alcalino en el estómago, lo que igualmente permite digerir mejor la alimentación.

Por eso solemos acompañar el pescado con limón o el pollo con naranja.

Ya saben entonces que lo mejor es abstenerse de comer postres con frutas luego de las comidas; y acompaña tus carnes con una buena ensalada con manzana.

Con información de Sabor Mediterráneo.


Síguenos en Facebook


Recibe las mejores historias en tu bandeja de entrada

Inicia sesión con

O

No te preocupes, no hacemos spam

LO MÁS VISTO
LO ÚLTIMO
Recomendado