Cremoso y suave: Smoothie verde básico para comenzar el hábito de los batidos

En lo personal me gustan más las bebidas frappés que los jugos muy líquidos; pero para mi sorpresa también descubrí que no a todos les gusta tener muchos pedacitos de hielo en su bebida. ¡Qué shock!

¿Entonces cómo tener un punto medio? Cómo podemos lograr un smoothie sin usar hielo y que no termine muy líquido como un jugo común y corriente. Fácil, dos claves: Elije frutas que sean muy jugosas con una pulpa firme y luego congélalas.

Sé que esto no es física nuclear; pero a veces las opciones más sencillas son las que funcionan mejor para nosotros. Sobre todo si estás comenzando a experimentar con esto de los smoothies, esta textura súper cremosa te terminará de enamorar.

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Así que para que te tomes tu porción verde y frutal del día, necesitarás estos ingredientes para hacer tu smoothie cremoso:

  • 1 taza de pedazos de mango
  • ½ taza de rebanadas de durazno
  • 1 puñado de hojas de kale sin la vena
  • 1 a 2 tazas de leche de almendras
  • 1 pedacito de jengibre
  • Miel al gusto

Incluso si el mango y el durazno están lo suficientemente dulces puedes saltarte la miel. Lo importante es que justo antes de hacer tu smoothie hayas sacado todos tus frutas del congelador, a excepción del kale, leche de almendras y el jengibre que funcionan bien a temperatura natural.

Solo debes licuar todo junto y listo. La cantidad de agua de almendras dependerá de cuán cremoso o líquido quieras tu bebida.

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Lo mejor de todo esto es que puedes hacer varias porciones por separado en bolsitas herméticas y tener tus ingredientes listos para toda la semana. Licúa todo y llévatelo en un termo para el camino en las mañanas.

¿Sencillo, no? ¿No te sientes bien al empezar el día con una buena dosis de vegetales y frutas?

Con información de Pinch of Yum.


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