La Dieta del Tipo de Sangre: Nuestro cuerpo está programado para decirnos qué deberíamos comer

Este tipo de dieta te puede parecer muy particular; pero es un régimen alimenticio que tienen como base un tipo de programa personalizado según tu tipo de sangre.

Esta dieta llamada Come bien para tu tipo (Eat Right 4 Your Type) o comúnmente conocida como la Dieta del Tipo de Sangre provee un análisis de cómo tu cuerpo reacciona a los diferentes grupos alimenticios, estrés, y salud de la bacteria intestinal.

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Lo primero que debes saber es tu tipo de sangre, hay 4 diferentes: O, A, B o AB. Una vez que tienes esta información, solo ve a continuación los ajustes que debes hacer a tu dieta.

Tipo O

Este es el tipo de sangre más común, y la dieta para estas personas se enfoca en el consumo de carnes magras orgánicas, vegetales, legumbres, frutas y evitar los alimentos que contengan trigo y lácteos ya que pueden provocar inflamaciones y enfermedades autoinmunes.

El tipo de sangre O provoca una respuesta ante el estrés que tiende a causar desbalances químicos en el cuerpo. Este grupo debería eliminar los alimentos que provocan aumentos en los niveles de la adrenalina y noradrenalina, por eso las personas con este tipo de sangre no deberían consumir café, o bebidas alcohólicas.

Este grupo puede estar predispuesto al padecimiento de ciertas enfermedades como úlceras, desórdenes de tiroides, y altos niveles de ácido estomacal.

Quienes tienen esta sangre son capaces de digerir las proteínas y las grasas fácilmente debido a una alta secreción de químicos alcalinos en el tracto digestivo.

Tipo A

Las personas con este tipo de sangre manejan los carbohidratos muy bien, por lo cual los pueden digerir fácilmente; por otro lado, les puede ser difícil metabolizar y procesar las proteínas y las grasas.

Por esto es muy recomendable las dietas vegetarianas para este tipo de personas, este tipo de alimentación causará un aumento de energía y mucha eliminación de toxinas. Así que consumir alimentos orgánicos junto con ejercicios de bajo impacto y relajantes forman parte de la dieta de los Tipo A.

Tipo B

Este grupo de personas se consideran como omnívoros balanceados, así que procesan muy bien todo tipo de alimentos. Sin embargo, es recomendable que eviten la carne de pollo y la reemplacen por cordero y venado.

Los ejercicios como las excursiones y bicicleta al aire libro son perfectos para estas personas, ya que son actividades físicas relajantes que a la vez necesitan de nuestro cerebro. Esto porque el tipo A es muy sensible ante el estrés y sus hormonas, lo que le produce fácilmente inflamaciones y enfermedades autoinmunes.

Las personas con este tipo de sangre deben evitar alimentos como maíz, trigo, alforfón, lentejas, tomates, maní, y semillas de sésamo, ya que afectan su proceso metabólico y pueden causar retención de líquidos, fatiga, hipoglucemia y aumento de peso.

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Tipo AB

Este tipo de sangre es raro, solo lo tiene el 5% de la población. Así que su dieta es una mezcla de los tipos de sangre A y B, pueden comer alimentos como cordero, lácteos, granos, vegetales y frutas, especialmente.

Se recomienda para este tipo de personas comer seguido, ya que disminuirá cualquier molestia estomacal disminuyendo los ácidos. La cafeína y el alcohol también debería evitarse, primordialmente si se está bajo estrés.

¿Ya sabes qué tipo de sangre tienes?

Tal vez tu cuerpo ya viene programado a que respondas mejor a cierto tipo de comidas. Dale una prueba e este tipo de dieta y dinos cómo te fué.

Con información de Pop Sugar.

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Video cortesía de i24Web


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