Esto es lo que le pasaría a tu cuerpo si dejas de ir al baño para siempre (a hacer del ‘2’)

Aunque el cuerpo humano parece una máquina perfecta, en ocasiones presenta algunas ‘fallas’ que provocan irregularidades en el organismo. Lo normal es que una persona acuda diariamente al baño para evacuar el intestino, sin embargo, hay casos en los que solo se hace esta ‘tarea’ 3 veces a la semana.

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El estreñimiento puede ser provocado por distintos factores, entre ellos estrés, dieta irregular y bajo consumo de fibra y agua. Pero, ¿alguna vez te has preguntado qué pasaría si dejas de ir al baño para siempre?

Expertos de SciShow se han encargado de plantear este ‘panorama extremo’ y las consecuencias que podría traer para una persona el no poder defecar nunca más. La evacuación de las heces es el último paso de la comida por el tracto digestivo: la materia fecal sale del cuerpo a través del recto y el ano y es el ‘residuo’ que queda tras el paso de los nutrientes por el estómago, el intestino delgado y el colon.

Cuando pasas varios días sin ir al baño se presenta la sensación de que hay algo obstruyendo el intestino. Es allí donde aparecen los gases, la distensión abdominal, los cólicos continuos y, en un punto extremo, el ‘megacolon adquirido’.

Se estima que el colon puede llegar a albergar hasta 9 kilos de heces fecales. Cuando se da el megacolon adquirido es por estreñimiento crónico y taponamiento de heces, lo que hace que el colon aumente de tamaño o se inflame, y quien tiene este padecimiento luzca como si estuviese en estado de embarazo.

La permanencia de las heces en el colon, trae consigo otro problema para la salud: la absorción de agua en ese ‘trayecto’ se vuelve mayor y hace que para el organismo sea más difícil expulsar las heces. Además de hemorroides y fisuras anales, el cuerpo empieza a presentar retención fecal que se define como ‘una gran masa de heces duras y secas atascadas en el recto’.

Mareo, sangrado rectal, presión en la vejiga (y ganas constantes de orinar), dolor en la parte baja de la espalda y úlceras, son algunos de los síntomas de la retención, pero nada de esto es lo peor que podría ocurrir.

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Ante una retención fecal severa el cuerpo empieza a hacer un esfuerzo por evacuar el contenido de cualquier forma, y puedes llegar a expulsarlo por el camino incorrecto dando lugar al vómito fecal. Este tipo de casos, considerados como emergencia médica, deben tratarse a tiempo para evitar una necrosis en los intestinos o una obstrucción en el colon.

Por fortuna, hay varios procedimientos médicos (enemas, supositorios, extracción manual) que pueden ayudarte con el estreñimiento severo y dejar de defecar para siempre es algo muy improbable. Hacer ejercicio, llevar una dieta alta en fibra, tomar abundante agua y evitar ciertos fármacos, son recomendaciones que puedes seguir para no sufrir ninguna de estas dolencias.


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